de la vida de Santa Rosa, con el único fín de encontrar una similitud con mis pensares.
Un día una dama le hizo ciertos cumplimientos acerca de la suavidad de la piel de sus manos y de la finura de sus dedos,inmediatamente la santa se talló las manos con barro, a consecuencia de lo cual no pudo vestirse por sí misma en un mes.
Estas y otras austeridades aún más soprendentes la prepararon a la lucha contra los peligros exteriores y contra sus propios sentidos. Pero Rosa sabía muy bien que todo ello sería inútil si no desterraba de su corazón todo amor propio, cuya fuente es el orgullo, pues esa pasión es capaz de esconderse aun en la oración y el ayuno. Así pues, se dedicó a atacar el amor propio mediante la humildad, la obediencia y la abnegación de la voluntad propia.
quiero sentir y comprender que el sacrificio y entrega hacia el ser que amamos , nos exige también el deshacerse de dicho orgullo y vanidad. es cierto que en la vida de los llamados Santos, pensándo en éstos como simples seres humanos, una de las características de su vivir y sentir es la entrega a sus ideales.
jueves, 18 de marzo de 2010
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