jueves, 18 de marzo de 2010

Sade

tanto que decir del incomprendido marques. ahí les va una de parte de Don Carlos Burrul, en su estudio que analiza la relación entre el cine de Luis Buñuel y el Marques de Sade:

"El hombre es sus instintos y el verdadero nombre de loque llamamos Dios es el miedo y el deseo mutilado",con estas palabras sintetiza Octavio Paz, (otro genio!), el pensamiento de Donatien Alphonse Francois, Marques de Sade,
y asi con esas palabras trasnformadas en imágen concluye Buñuel a modo de epílogo, su segunda película, La Edad de Oro 1930.

existe tanto que decir de Don Donatien, que una extracción tan pequeña sería siempre insuficiente y les diré porqué, porqué gente como uno en una mayor o menor escala, tenemos un rinconcito obligado a identificarnos con él. si, seguro él poseía una imaginación enorme y queda demostrado en los 120 días de Sodoma o la escuela de libertinaje, dónde los excesos asustan a cualquiera, aún al más fuerte, segura estoy de ello, pero, existe tanto que entender entre líneas de este gran escritor.

alguna vez leí un l.ibro en casa de mis padres, editado por Ediciones Selectas allá por la tierra de ustedes. sinceramente no recuero el autor, y el título era más ó menos "Del Goce y el Dolor", sinceramente no recuerdo bien, pido disculpas por ello. pero se trataba de una biografía de Sade, dónde me encontré no de frente con el Sade parafílico, sino con el Sade filósofo, revolucionario y antangónico.

ahí encerrado en la Bastilla, le sucedió algo sorprendente:
ya habiéndo escrito Justine, sorpresivamente llegó una visita inesperada. su hija. una hija que no conocía pero que llena de cariño y buen corazón le ofreció apoyo. el ni de su existencia sabía según recuerdo, ella era el resultado de un seguro affair de juventud.
recordemos que el escribo gran parte de su obra en calidad de prisionero, por lo que lo siguiente es sorprendente.
la susodicha se llamaba Justine. igual que la heroina más famosa de todos sus libros.

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